NO SOLO LOS GALGOS SUFREN

5 Febrero 09 - Sección "General"
Vuelve la rutina anual, termina la temporada de caza y como si de otro tipo de lluvia se tratara, comienza el goteo y a veces incluso el chaparrón de entrada de galgos en el albergue.

Son muchas las personas que sensibilizadas por el sufrimiento de los galgos desean adoptar uno, pero desde aqui y desde el profundo y doloroso conocimiento personal de lo que es el abandono de los animales, quisiera haceros llegar la verdadera realidad: Todos los perros, sean de la raza que sean sufren el abandono. Da igual si son de pura raza o mestizos; grandes, medianos o pequeños y a menudo los no galgos son los grandes olvidados, creyendo que ellos no lo pasan tan mal.



Hace siglos el hombre se sirvió del lobo, compartió con él su existencia y al final lo domesticó y le hizo su compañero y en muchas ocasiones su esclavo. Así surgió el perro. Y el perro, a diferencia de otros animales desea, necesita al hombre. No para subsistir, sino para vivir. A muchos perros les ocurre como a muchas personas: Necesitan un hogar. No sólo comer o beber. No, necesitan un hogar.



Todos sabemos la diferencia entre una casa y un hogar. Lo hemos sentido, sobre todo cuando por alguna circunstancia nos ha faltado.



Qué diferente es llegar a casa, tras un duro día de trabajo, tensiones, frustraciones y abrir la puerta y encontrar una habitación a oscuras, silencio, frialdad o llena de discusiones, broncas, enfrentamientos, más problemas y tu quisieras huir de tu propia vida o por el contrario abrir esa misma puerta y escuchar voces a tu alrededor y entre ellas alguien que corre a saludarte, a decirte: hola, ¿qué tal te fue? y tú de pronto notas que todo ha cambiado, todo queda atrás y comienza una nueva etapa del día. Alguien ha estado esperando tu llegada, dispuesto a ofrecerte cariño… ahí está él: tu eterno amigo fiel, tu perro. Sin egoismos, sin reproches, sin problemas, sólo espera de tí una mirada, una caricia, unos  minutos de paseo…. con qué poco se conforma tu amigo, y ese cruce de miradas, esa caricia son suficientes para que por un momento tengas una sensación de paz y pienses cómo nos complicamos la vida los humanos.

Esto es lo que buscan los perros acogidos en Las Nieves y ésto es lo que muchas veces los humanos necesitamos y no sabemos encontrar, simplemente porque los momentos de auténtica felicidad los buscamos en el lugar y la forma equivocada.



Todos conocemos la frase: El dinero no hace la felicidad pero ayuda; pues bien, tu amigo fiel, el perro no sólo te da la felicidad, sino que además te ayuda a sobrellevar la dureza de la vida. Déjate ayudar, adopta un amigo.